Garantía de alquiler

Si quieres tener total tranquilidad al poner una vivienda en alquiler, te ofrecemos algunos consejos adicionales:

1.- Recurre al arbitraje para la resolución de conflictos

El arbitraje es un mecanismo de resolución de conflictos que se puede reflejar en el contrato cuando se redacta. Se emplea como vía más ágil que la judicial, garantizando el cobro de rentas con mayor rapidez e igual validez legal.

Para que esta fórmula sea segura y efectiva, debe redactarse adecuadamente la cláusula arbitral y debe tratarse de arbitraje de derecho.

2.- Evalúa la posibilidad de contar con un seguro de renta

Actualmente existen distintos modelos de seguros para garantizar el cobro de las rentas en caso de impago por parte del inquilino. Son mecanismos de probada eficacia y que ofrecen seguridad adicional al propietario, que no ve condicionados sus ingresos a las incidencias que pueda tener en la vivienda alquilada.

Sin embargo, no basta con contratar este tipo de seguros: deben ser combinados con otros elementos imprescindibles como la adecuada selección del inquilino, un contrato debidamente negociado y redactado y, sobretodo, una gestión eficaz.

3.- Agiliza las gestiones de tu alquiler

En un alquiler, el tiempo siempre significa dinero. Tanto a la hora de establecer un precio para el alquiler y conseguir inquilinos, al preparar el contrato de arrendamiento, a la hora de renovarlo, o de cambiar de inquilinos, o de reclamar impagos, es indispensable no perder tiempo y empezar las gestiones que sean necesarias cuanto antes.

4.- Realiza un inventario detallado

La legislación sobre arrendamiento de viviendas protege al inquilino. Para preservar sus garantías al alquilar un inmueble, el propietario debe ser riguroso en las condiciones en que se entrega la vivienda y los muebles que pueda contener. Para ello, el mejor instrumento es un inventario muy detallado que incluya un buen reportaje fotográfico, que acredite el buen estado de la vivienda y sus componentes al comenzar el arrendamiento.

5.- Sé flexible donde puedas serlo

Un contrato de alquiler es un acuerdo, y por tanto está sujeto a una negociación. Es necesario identificar de antemano cuáles son las condiciones límite y aquellas deseadas pero en las que se puede tener flexibilidad, tanto en renta, como en plazos u otras condiciones. En la actual situación del mercado inmobiliario, ser inflexible en cuestiones menores puede resultar un inconveniente insalvable para localizar un buen inquilino.

6.- Exige las garantías adecuadas en cada caso

Las garantías exigidas en cada contrato deben adaptarse a la situación, las características del inquilino, las necesidades del propietario…

La excesiva oferta de viviendas en arrendamiento, exige ser flexible a la hora de solicitar garantías.

La tradicional fórmula del aval bancario puede no ser la adecuada en todos los casos, al eliminar como posibles inquilinos a una gran cantidad de candidatos que, siendo fiables y solventes, pueden ver rechazada su solicitud de aval en las entidades financieras o incluso no estar dispuestos a ofrecer este tipo de garantías, existiendo alternativas como los seguros de rentas que ofrecen la misma seguridad para el propietario, permitiendo acceder a un mayor número de posibles inquilinos.